19 de set. 2008

Coleccionista #7: Iu Adell


¿Cuál fue el primer disco que compraste y a qué edad?
Mi primer vinilo fue el maxi de los "99 Globos rojos" de Nena, con la versión en inglés en una cara y en alemán por la otra. El tema es de 1983 por lo que yo tenía 12 años. Por cierto, el disco sigue todavía en casa de mis padres junto con el resto de adquisiciones de aquellos primeros años, compras todo sea dicho bastante inconexas y de las que ahora mismo me vienen a la cabeza los títulos de Thriller de Michael Jackson, éste en formato cassette y también disco de moda del momento, y "Muñeca Hinchable" de la Orquesta Mondragón que en este caso no recuerdo el porqué de su compra ya que el disco (una vez hecha la pertinente comprobación en internet) había salido en el 78; posiblemente Gurruchaga tuviera entonces algún programa en la tele y yo fuera fan (¡Dios!). En cuanto al primer disco que me regalaron fue el Alchemy de los Dire Straits, me lo trajeron los reyes en casa de unos primos, como veis, ¡ya apuntaba maneras!
Dejo este enlace para los más jóvenes que no conozcan a los Nena. Si el tiempo os sobra y la curiosidad pica...



¿Cuál ha sido el último? ¿Qué estás coleccionando en estos momentos?
Hace ya tiempo que prácticamente todo lo que compro es música negra, de todas las épocas y estilos: northern soul, modern soul, disco, deep soul, jazz-funk, r&b, motown, etc. Sin hacerle ascos al ocasional CD (bien por tratarse de un recopilatorio bien por no estar disponible el álbum en vinilo), el grueso de la colección es vinilo y de todos los kilos que pesa, la mayoría se los reparten los singles (sin portada).
Así pues, las últimas compras de la semana son más y más viejos singles americanos de soul, con títulos y artistas tan poco conocidos como: Pets - "What Kind of Girl" (MGM) y Astors - "In The Twilight Zone" (Stax), buenos ejemplos de northern soul; Clovers - "For Days" (Josie), soul con influencias de r&b; JB Bingham - "She's Gone" (UA) y Razzy - "I Hate Hate" (MGM) representando al soul de los 70s y el sonido crossover.

¿Cuál es tu hallazgo más precioso? ¿Qué disco consideras la joya de tu colección?
Hallazgo en el sentido económico y ruin del término fue un single que pillé el verano pasado a $8 y que confiaba poder revender tranquilamente por 700€ ya que no se trata de un tema por el que tenga un afecto especial. Ejemplos de este tipo, no siempre tan exagerados, quien más quien menos ha pasado por ellos dentro de la escena soul. Lo odioso -y por ello no seguiré por estos derroteros- es escuchar un sinfín de ejemplos por el estilo, de lo poco que uno pagó por ese disco que ahora vale tanto y cuanto beneficio obtuvo de aquel otro que vendió tan caro y que tan barato lo había pillado.
En fin, volviendo al tema de las joyas particulares de la colección me resulta imposible nombrar mis preferidos, seguro que cuando luego lo lea pensaré "¿y por qué no aquel otro?". Puestos a hacer una primera criba, distinguiría entre la liga de los que "molan, están bien" de la de los que "nunca me desprendería de ellos" y en esta segunda ya os digo que pueden haber cientos. Con todo siempre hay un tema que en momentos así siempre asoma, ha estado en la colección desde que ésta cabía entera en una caja de zapatos y, lo más importante, está ligado al recuerdo de una de mis primeras allnighters en Inglaterra a la que viajé solo. Justo habían abierto las puertas de la sala pero la pista ya estaba tomada por espectaculares dancers que vendrían de alguna soulnight previa, yo alucinando todavía con el ambiente que se respiraba, jurando fidelidad eterna a esta escena, y de repente que suena:


El disco en cuestión: Younghearts - A Little Togetherness (Canterbury). No faltará el día que me vaya a una isla desierta.

¿Artwork y portadas favoritas?
La verdad, no presto demasiada atención a las portadas, recordad que la mayoría de los discos que tengo no tienen. De hecho, si entre los coleccionistas del northern soul se hiciera un concurso en el que tuviéramos que nombrar cinco portadas que nos hubieran impactado en algún momento de nuestra vida, seguro que nos quedaríamos con la mente en blanco y nos eliminarían a todos por agotar el tiempo de respuesta.
Con todo si tuviera que elegir portadas favoritas lo haría por las de grupos americanos de funk de mediados de los setenta, aquellas en las que aparece el grupo entero posando con actitudes que van de lo más duro y pimp (macarra) a lo más festivo y desenfrenado, por supuesto siempre con trajes imposibles y de lo más bizarro (Ver por ejemplo la portada de los Breakwater). También tienen su gracia las portadas setenteras con connotaciones más sexuales como las de los Ohio Players (impresionantes sus álbumes "gatefold" para Mercury (http://wfnk.com/ohioplayers/images/mercury.html) o Millie Jackson quien cuenta también con portadas situadas en el top de lo desagradable (ver aquí la del ábum Back to the shit). En resumen, cualquier cosa que se aleje de poses intelectuales, místicas o imágenes de belleza.

¿Cómo tienes ordenada tu colección?
Eliminado el problema del género (el 90% de la colección es soul), como maniático de las clasificaciones sólo imagino dos maneras de ordenar los discos: por orden alfabético de artista y por sello discográfico (label). El primer método me parece el más sencillo para los LPs (siempre que tengamos claro que Sam Dees está en la "D" y no la "S") y el segundo el más eficaz para los singles, sobretodo sabiendo que muchos artistas tienen (y tendrán por muchos años que pasen) una sola entrada en la colección. Además hay que tener en cuenta que para los coleccionistas de singles de soul cada item se compone de un triángulo inseparable "Artista-Tema-Sello" que, por muchas burlas que recibamos, facilita enormemente la búsqueda; en ocasiones incluso resulta igual de efectiva la busca por "artista-sello" sin necesidad alguna de mencionar el título del tema. Ej. "¿Tienes el de Gene Chandler en Curtom?".
Si hablamos de recopilatorios el género musical se convertirá en la faceta que los agrupe (northern soul, modern soul, disco, house, jazz funk, etc.) y llegados a los maxis mientras no se superen los tres cajones no resultará necesaria su clasificación.

¿Sabes cuántos discos tienes?
Unos tres mil.

¿Cuál es/era tu tienda de discos favorita?
Mi concepto de tienda favorita es aquella en la que pueda pasar un buen rato removiendo cajones y en la que cada vez que acudas salgas con algún disco que merezca la pena (no el típico saldo de tres euros que estaba tirado pero que suena tan mal que únicamente lo escuchas una vez al llegar a casa y de ahí directo a la estantería para no salir nunca más o acabar de vuelta a donde lo pillaste para cambiarlo por 30 céntimos de euro de crédito junto con otros veinte que salieron del mismo sitio). Del tiempo que he vivido en Barcelona la que podría acercarse a ese concepto sería el desaparecido Edisons de Riera Baixa dedicado a la música negra y dance y "cogido con pinzas" el actual Impacto de calle Tallers. Con todo, haciendo balance de lo adquirido en ambas creo que al final están más próximas al segundo tipo de tiendas que describía al principio, de hecho en Impacto siguen teniendo dos discos que vendí por nada hará ya unos tres años.
Sin duda mis tiendas favoritas del momento están en internet. Es cualquier sitio web con diseño inexistente, en blanco y negro a ser posible y sin carrito de la compra, en la que se puedan listar miles de referencias por cada letra del alfabeto y se mezclen en ellas artistas de todos los géneros y épocas. Lo único que pido es que me los ordenen por formato: "vinyl singles" que son las palabras mágicas que busco como loco al entrar a cada web..

Cuéntanos el episodio más memorable de tus días de cazador de discos (un timo, un error, un triunfo, un encuentro, un robo, una conversación...)
Por desgracia he tenido pocas ocasiones de practicar el record hunting ya que en este país, además de la mediocridad generalizada de las tiendas de segunda mano, mercadillos e incluso ferias del disco, si encima lo que uno busca es música negra las probabilidades de éxito son aún menores.
Sin duda mi momento más "excitante" fue en una tienda de Chicago, donde tras revolver un par de horas y no encontrar gran cosa, de camino al mostrador me topé con un par de cajas de singles de soul sin precio alguno. De allí salieron bastantes cosillas aunque al ir a pagar temía que el tipo sacaría su guía de precios ingleses de debajo del mostrador y me pidiera la fortuna que valdrían esos discos en el "mercado europeo". La fortuna quiso que el tío fuera un simple encargado poco ambicioso que me dijo que los discos acaban de entrar aquella mañana, y el dueño de la tienda todavía no les había puesto precio, así que me los podía llevar todos a 5$ la pieza, más o menos. Creo que mis latidos estaban siendo escuchados por los pocos clientes de la tienda pero en un alarde de concentración logré poner mi mejor cara de indiferencia y soltar un seco "OK", sacar un fajo de billetes sin que se me notara el temblor de manos y salir con la mayor calma posible de la tienda y por supuesto sin mirar atrás.
También guardo buen recuerdo de la sensación de ir a mirar la colección de una discoteca recién cerrada. Vale que el resultado no fue espectacular, unos cien discos, pero aún así las cuatro horas largas de revolver cajones y pensar que en el siguiente pueden salir nuevas piezas que amplíen la colección es una sensación que a los no habituados a ello nos excita..
Por lo demás, el resto de momentos memorables, están asociados en su mayoría a las interminables búsquedas por internet y al hallazgo de pequeñas joyas a precio de saldo escondidas entre discos de Abba y The Mamas & The Papas.
Hallazgos y también errores como el de comprar más de una vez singles con el mismo tema repetido por las dos caras cuando el que tu buscabas era la cara B, que sin embargo no estaba listada en el catálogo. Os preguntaréis, "¿Por qué no preguntar al vendedor antes de comprar a ciegas?". Pues por miedo a levantar las sospechas en el vendedor y temer (los obsesos del soul recelamos de todos) que consulte una guía o averigüe por internet que el tema por el que le pregunto vale una pasta (el de la cara B rara) y el estaba a punto de venderlo por 3$. Muchos os reiréis y otros os compadeceréis de nosotros, pero así de triste y dura es la vida del coleccionista de northern soul.
Otro ejemplo de hasta donde puede llegar este patetismo está en el miedo a preguntar en algún foro de internet acerca de un tema que has visto en una web pero del que dudas de su precio, calidad o interés. Sabes que si lanzas la pregunta inmediatamente habrá otro enfermo como tú dispuesto a buscar el disco por la web y quién sabe si acabará llegando a la misma copia que tú habías localizado antes y se te adelantará en la compra.

¿Ha cambiado tu perspectiva del coleccionismo de discos desde la aparición de Ebay y la compra por Internet?
En mi caso la llegada de internet fue bastante ruinosa. Anteriormente la compra de todo disco comprendía varios pasos que se prolongaban en el tiempo unos días, desde que recibías la lista en papel a través del correo, luego llamabas (o escribías, ya que llamar a Inglaterra, idioma aparte, tampoco era barato) al tipo que la enviaba para confirmar si el disco seguía a la venta y con la respuesta proceder al envío del pago (giro postal o metálico en un sobre). En los mejores tiempos podías recibir un par de listas por semana lo que al final resultaba en un numero finito y "razonable" de oportunidades de compra al mes, que de todas maneras ya solían ser suficientes para dejar maltrecha la economía doméstica de uno. La llegada de internet, las tarifas planas, las "facilidades" de las tarjetas de crédito y el dinero electrónico fueron la hecatombe. El tópico de las tiendas abiertas 24x7 resultó un caramelo envenenado para los adictos al vinilo, más todavía si a ello le sumabas disponer de mucho tiempo libre y poca vida social.
Temas personales aparte, el fenómeno internet supuso también una revolución para el mercado del "rare soul" ya que nos permitió al pueblo llano de compradores saltarnos por primera vez a la red de intermediarios que formaban los vendedores ingleses que hasta entonces eran peaje obligado para acceder a los singles. Las minas del soul estaban en Estados Unidos pero se mantenían casi en secreto, fuera del alcance del gran mercado. En muchos casos ni los propios vendedores americanos sabían que las toneladas de vinilo que vendían a los ingleses eran luego revendidas por éstos a precios diez veces más caros. Así las cosas los primeros pioneros de internet que llegaron directamente a los estocs americanos triunfaron al empezar a comprar discos tradicionalmente caros a precio de saldo. Cuando los dealers americanos empezaron a ver a tantos europeos juntos abalanzándose sobre sus montañas de viejos singles, que supuestamente no valían nada, empezaron a investigar (ayudados también por internet) y descubrieron que en Europa la música negra se vendía a precio de oro por lo que tardaron poco en empezar a subir sus precios y sacar tajada también ellos del botín. En medio de la confusión llegó ebay y sus subastas, ¡hala! a pelearse todos y que cada uno pague lo que quiera por el disco. Afortunadamente a ebay supe decirle no y no supone más que otra gran tienda por la que pasearte en momentos de gran aburrimiento.

¿Aireas tu colección? Es decir: ¿Pinchas discos o realizas una actividad didáctica similar?
De vez en cuando pincho en eventos de soul, sin embargo puestos a elegir prefiero y lo paso mucho mejor pinchando en fiestas privadas de amigos, en locales pequeños y a ser posible lo más alejado de la noche Barcelonesa o cualquier "Club" moderno.
También estuve escribiendo un fanzine llamado Breakaway, del 93 al 98 más o menos y como podéis imaginar estaba dedicado en exclusiva al soul: biografías, artículos de discográficas, crónicas de eventos soul y por supuesto una sección en la que podía airear a gusto mis últimas adquisiciones y la historia que se escondía en cada una de ellas: anécdotas y por lo general miserias del desconocido artista que las interpretaba, efímera vida de la discográfica que las editó, historia del disco en la escena soul británica, etc.


(El que aparece en esa foto minúscula de arriba es Iu Adell, un viejo amigo de La Escuela Moderna. Biblioteca humana del soul y la escena northern, poseedor del record nacional de asistencia a la meca de los soul weekenders, Cleethorpes, bailarín a camara lenta y, diga lo que diga, ex-mod, Iu Adell tiene claramente demasiados singles para su propio bien. Recomendamos una pequeña donación a este fanzine)